viernes, 24 de abril de 2009

Ellos no se van

Tengo un amigo al que le he prohibido que me escriba cartas. Él es chapado a la antigua y no usa el e mail. Aún así, y arriesgándose a que yo no las lea, él, que es mitad alemán, mitad aragonés y cabezota al cuadrado, me escribe folios y folios con perlas del tipo: "Has cerrado tanto el círculo que te has quedado sola dentro".
La última de sus misivas la recibí el 8 de abril, pero la leí anoche y empieza así:"Como puedes ver no puedo dejar de acompañar el envío (se refiere a dos discos que le pedí) con unas letras de saludo. De todas maneras, en esta ocasión he decidido pisar el freno a fondo, pues parece ser que mis bien intencionadas palabras no tienen siempre la cariñosa acogida que, en mi opinión, se merecen...pero yo realmente escribo más para mí que para los demás". Esto último es lo más interesante que me cuenta en dos folios, pero como él sabe cómo tocarme las narices, no podía desperdiciar la oportunidad. Dentro del sobre incluyó una viñeta de Touché, en honor a mi afición a abrazar árboles.
En la viñeta aparecen dos mujeres en la mesa de un café. Una cotilla y la otra, abrazadora de árboles. El diálogo original es en alemán:
Cotilla: "Du tust...äh bäume warmen?" (¿Y tú te abrazas a los árboles?).
Abrazadora: "Grosse bäume! Die kleinen sind doof. Oh, es ist ein irres gefühl so ein riesiges lebewesen im arm zu halten und mit ihm zu kommunizieren! (¡Grandes árboles! Los pequeños son tontos. Oh, es una sensación tremenda tener en los brazos a un gigantesco ser vivo y comunicarte con él).
Abrazadora:Ich hab mit kühen angefangen... dan elefanten... elefanten sind toll! Aber bäume sind besser. (Empecé con vacas, luego elefantes.. Los elefantes son fantásticos, pero los árboles son mejores.
Cotilla: Besser? (¿Mejores?)
Abrazadora: Naja... Vor allem laufen sie nicht weg. (Bueno... Sobre todo, porque no te abandonan).

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