viernes, 21 de agosto de 2009

Anticristo, la película

He ido hoy a ver Anticristo, de Lars von Trier. Y he salido de la sala con la sensación de no haber visto nada. Entre otras cosas porque giré la cabeza en las escenas de crueldad explícita: una ablación de clítoris, una broca perforando una pierna, una eyaculación sanguínea... ufff. No es que yo sea muy miedica, es que me siento muy cerca de la pantalla y desde la cuarta fila, las cosas feas son más feas todavía. La película, que se estrenó en mayo pasado en el festival de Cannes, cuenta la evolución de la depresión de una madre (Charlotte Gainsbourg, premio a la mejor actriz en Cannes) que pierde a su hijo mientras hacía el amor con su marido (Willem Dafoe, La última tentación de Cristo). A partir de la muerte del niño, para mí, la secuencia más hermosa de la película, Von Trier disecciona los distintos estados por los que atraviesa un depresivo: tristeza, miedo, dolor.. y finalmente se regodea en la desesperanza. Al parecer, el guión del filme, que Lars von Trier ha firmado a medias con Anders Thomas Jensen, está inspirado en la depresión que el propio von Trier sufrió y en su estancia en el hospital del Reino de Copenhague. A mí me ha dejado igual que cuando entré. Ni fu, ni fa, pero es de esas pelis que hay que ver. Si todo el mundo pensara como yo, en un pis pas la productora recuperará los 11 millones de dólares que ha costado esta dedicatoria a Tarkovsky.

1 comentario:

Ed. Expunctor dijo...

Corrige lo de "mierdica"...

La película está muy bien. Yo le veo también una lectura religiosa o, mejor dicho, antirreligiosa. Un alegato contra las barbaridades que siempre se han hecho y se siguen haciendo en nombre y defensa de la religión, cuyos ideadores y defensores culpan a la mujer de todo "mal"(empezando por Lilith, pasando por Eva y siguiendo por la última mujer lapidada).

Saludos.