martes, 16 de marzo de 2010

Tiene 93 años y no piensa jubilarse


Esta entrevista puede copiarla quien quiera, gratuitamente. Foto: Alfonso Durán.

“No tengo idea de jubilarme”.

Se llama José Castaño, el miércoles pasado cumplió 93 años y sigue en activo, dando clases de refuerzo o ayudando en Secretaría en un colegio público que lleva su nombre, en el murciano barrio de San Andrés. Habla despacio, con la cadencia del que está acostumbrado a enseñar y una claridad que ya querría para sí más de un orador. En su familia (3 hijos y 7 nietos) “hay de todo”, pero aceptan que siga trabajando. “Saben que es mi vida, lo que más me gusta y que casi no podría vivir sin venir todos los días al colegio”, asegura sin dramatismos. A él, el franquismo le pilló del bando republicano y pasó 36 años sin ejercer la carrera de magisterio, que había estudiado. Cuando se incorporó, “después de la muerte de Su Excelencia”, pudo volver a las aulas, pero la edad de la jubilación se le echó encima.

Pregunta:¿Qué le parece la propuesta del Gobierno de Zapatero de reformar las pensiones y ampliar la jubilación hasta los 67 años?

Respuesta: Yo no puedo hablar demasiado. Tengo 93 y estoy en un colegio. Hay quien a los 50 está hecho un carcamal y hay quien a los 80 está muy bien. Debería ser voluntario y que fueran las condiciones físicas las que condicionaran la edad de jubilación. No es lo mismo un minero que un intelectual. A los 60-65 años un profesor universitario está en perfectas condiciones de seguir impartiendo clases y con una experiencia que no tenía en edades anteriores.

Pregunta: ¿Fue a la manifestación contra el pensionazo del viernes pasado en Murcia?

Respuesta: Hace tiempo que no voy a ninguna manifestación. Todas están demasiado politizadas. Empezando por los planes de enseñanza. Ahora el ministro Gabilondo está intentando que se modifiquen los planes educativos. Lo importante es que por encima de todo se piense en la educación.

Pregunta: ¿Qué suprimiría de los planes educativos actuales?

Respuesta: La política. Es un error en el que todos están cayendo.

Pregunta: A usted el franquismo le pilló del bando republicano. ¿Sigue siendo republicano?

Respuesta: Yo defendí la República en la medida de mis pocas fuerzas y la sigo defendiendo. Estuve en el bando perdedor y pagué las consecuencias.

Pregunta: ¿Qué le parece la acusación de la ultraderecha al juez Garzón?

Respuesta: El que ahora haya un juez que admita acusaciones de un partido como Falange Española, me parece la mayor vergüenza para cualquier democracia.

Pregunta: ¿Qué siente cuando escucha en la radio a gente asegurando que vivían mejor con Franco que ahora?

Respuesta: Que vivían mejor los que lo dicen, pero no los que padecimos la dictadura. Quien dice eso no estuvo en las cárceles, en campos de concentración ni le prohibieron ejercer y obligaron a perder su carrera.

Pregunta: ¿Usted cómo recuerda los años de cárcel?

Respuesta: De todo aquello no tengo malos recuerdos. Lo que más ha enriquecido mi vida fueron las vivencias que mis dos años y medio en la cárcel me proporcionaron. Aprendes a conocer a la gente. Allí ves a jefes de partidos políticos que considerabas un semidios y te decepcionan. Por el contrario, gente que nunca había tenido nada y si podía hacer algo por ti…

Pregunta: ¿Qué le parece el proyecto del Ayuntamiento de convertir la cárcel vieja de Murcia en un centro cultural?

Respuesta: Yo estoy encantado de que la cárcel vieja desaparezca como cárcel. En su momento era una cárcel para 250-300 reclusos y cuando entré en el 39 éramos 3.000. Yo no los conté, claro. Había cuatro patios y en cada uno, un retrete y un grifo. La gente dormía en los pasillos, en las escaleras, donde podía.

Pregunta: ¿Se hablaba entonces en la cárcel de Miguel Hernández?

Respuesta: Miguel Hernández, Lorca y Machado eran los poetas favoritos de los estudiantes progresistas a los que yo pertenecía (la Federación Universitaria Escolar, FUE). Cuando nos enteramos de la muerte de García Lorca, por no llamarle asesinato, organizamos frente a lo que hoy es el cine Rex de Murcia una lectura de poesías. Yo intervine como directivo de la FUE. El fiscal me acusó de participar en un acto de reafirmación marxista. Los republicanos no aceptamos ninguna dictadura, y Marx creía en la del proletariado.

Pregunta: ¿Por qué no pudo ejercer durante 36 años?

Respuesta: No nos veíamos enseñando lo que había que enseñar entonces en las escuelas. Cuando terminó la guerra y Franco ganó,los estudios hechos en esta zona se invalidaron, porque Murcia estuvo en el lado de la República de principio a fin.

Pregunta: ¿Le extraña que Murcia sea ahora tan de derechas?

Respuesta: Más que por méritos de unos, es por deméritos de otros.

Pregunta: ¿Cuándo se incorporó de nuevo a dar clases?

Respuesta: Regresé el mismo año que falleció Su Excelencia. En 1975 nos reconocieron la validez de los estudios de Magisterio que habíamos hecho. Me obligaron a repetir sólo el año de prácticas. Como mi mujer era maestra, existía entonces el derecho del consorte, que la gente llamaba el derecho con suerte. Si un miembro de un matrimonio tenía plaza en un sitio y había una vacante, su esposo o esposa tenía preferencia. Por eso me quedé en Murcia. A los 9 años de estar trabajando me llegó la jubilación forzosa. A los 67 años. Como aquello de enseñar a mí me estaba gustando mucho, solicité si podía continuar y me dijeron que sí, aunque oficialmente no podía figurar, ni firmar actas. A mí eso no me preocupaba. Cuando llevaba 7 años así, dando clases, se empezó a construir este edificio. Los compañeros propusieron que llevara mi nombre. El colegio se inauguró hace ahora 20años. Me han dado otras distinciones, pero la mayor satisfacción de un maestro es ver su nombre en la fachada de un colegio.

Pregunta: ¿Qué le dice a sus compañeros que se jubilan?

Respuesta: Más de una vez me han llamado para hablar en actos de jubilación y siempre me piden que les pida que continúen teniendo contactos con el colegio, que colaboren. Generalmente no me hace caso nadie. Pero yo lo pido. El que prefiera pasarse el día en el casino, jugando al dominó o viendo una peli, que lo haga. Mi mayor satisfacción es venir al colegio.

Pregunta: ¿Ha cambiado mucho la enseñanza desde que usted forma parte de ella?

Respuesta: La enseñanza ha cambiado más en la forma, que en el fondo. Hoy se cuentan con medios que no se tenían entonces y que ni siquiera se podían ni soñar, pero los chicos salían sabiendo más que hoy.

Pregunta: ¿Ha descubierto el motivo?

Respuesta: Cada vez todos somos más cómodos. Nos queremos preocupar menos, apelando a la ley del mínimo esfuerzo. Los chicos tienen demasiadas materias y los maestros no tienen tanto tiempo para dedicarle a las enseñanzas básicas.

Pregunta: Usted, que ha vivido tantas crisis, ¿cree que ésta es la peor de todas?

Respuesta: Nunca he vivido una crisis como ésta. Una de las ventajas de esta crisis es que al no haber trabajo, muchos chicos y chicas vuelven a la estudiar. Si es así, Bendita crisis.

Pregunta: ¿Cuándo piensa jubilarse?

Respuesta: No sé el tiempo que podré aguantar y lo que me aguanten a mí. Mientras crea que puedo ser útil en el colegio y ayudando a los chicos, no tengo idea de jubilarme. Cuando me llegue la edad, lo haré.

Pregunta: ¿Qué hace para estar tan vital?

Respuesta: Soy optimista por naturaleza. Eso no quiere decir nada, porque hay pesimistas que no se van ni a tiros. No hago nada especial. Cuando tenía…¿cuántos tenía, ¿22? me descubrieron una lesión de corazón que me impidió ser piloto. Dependo de lo que el destino me depare. Si uno sigue una trayectoria y es honesta, al final, la vida deja a cada uno en el sitio que le corresponde. Hay que tener la suerte de resistir y permanecer en este valle de lágrimas.


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