martes, 15 de febrero de 2011

Uno de mis grandes éxitos

Presumo de ser muy lista, pero cuando la cago, salpico las paredes. El mes pasado decidí cambiar de coche. Así que me busqué una revista, vi modelitos y elegí entre tres que me gustaban. De ahí pasé a la ronda de visitas. Empecé por el más asequible. Me planté en un concesionario de la Seat y con dos cojones pregunté por el 207 cc. El vendedor, un blanquito con muy poco humor me dijo: Señora, eso es un Peugeot. Y la negra, aún sin caer en su error, le respondió: ¿y qué?

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