martes, 22 de marzo de 2011

Qué poca clase tiene el consejero de Cultura de Murcia

Me cuento entre sus más fervientes detractores. Y creo que ese sitio me lo he ganado sin mentir. Puede que me haya ensañado, pero no porque tenga una desafección personal hacia Pedro Alberto Cruz, el consejero de Cultura de Murcia, apaleado el 15 de enero pasado por unos desconocidos, a la entrada de su casa. Se debe más a que me siento cómoda en los temas de cultura y a que no me gusta la manera en que Cruz (¡qué cruz!) ha gestionado el dinero público. Aún así, admito que gracias al festín de euros que ha montado ha conseguido ubicar a Murcia en el mapa festivalero. Mi último encuentro con él fue el martes pasado, 15 de marzo, en una comida que organizó Caja Mediterráneo para presentar un camino para paregrinos desde Roncesvalles hasta la ciudad santa de Caravaca de la Cruz. Yo llegué la primera. Luego llegó Javier Adán, el corresponsal de El mundo y poco después, Pedro Alberto Cruz. No esperaba que me diera dos besos. Pero lo que toca, en estos casos, es dar las buenas tardes. No lo hizo. Su ponzoña no se lo permitió. Hizo, como que no me había visto. Será, pensé con muy mala uva, que le han dejado ciego con la brutal paliza que le dieron. Así es nuestro hombre fuerte de la cultura en Murcia. Un hombre que no saluda al adversario, no por temor,espero, sino por timidez, creo. Y me pregunto: ¿puede ser tímido alguien que adora terminar sus noches en La Vie en Rose de Murcia? Me temo que no. La última y única que vez que he estado en ese antro de viejos de diversas orientaciones sexuales, eso sí, todos muy salidos, fue, hará 4 años, con un publicista murciano, ex colaborador de 20 minutos. Ese día supe que ya estoy mayor. El chico, más feo que un dolor, se besó con una, aún más fea que él. A los diez segundos, se besó con otra y a mí no se me ocurrió otra cosa que decirle delante de la segunda: "Qué irresponsable eres. Las caries se pegan".

2 comentarios:

Ariza en tierra de nadie dijo...

Decir sólo "poca clase" es tener bastante más clase...

Anónimo dijo...

Es un memo al cubo y pone cara de boniato enamorado de si mismo cuando habla.