jueves, 6 de diciembre de 2012

Casi siempre cumplo mis promesas

Querido Eugenio: Siento que mi respuesta te llegue tan tarde. No te lo tomes a mal. Yo soy lentica. Necesito más tiempo que los demás para madurar las cosas. Permíteme que te tutee. Sólo trato de usted a las personas que me son íntimamente cercanas. Es una deformación cultural. No me molesta que te dirijas a mí desde la distancia del usted, aunque admito que ese pronombre delimita el terreno en el que no puedo entrar porque no me dejas. Hoy es jueves y no tengo planes para el fin de semana. Puede que decida descansar porque estos últimos días han sido demasiado largos para mí. Estoy agotada. Me gustaría ser como tú y devorar un libro tras otro. Yo necesito tranquilidad y felicidad para poder leer. Casi nada. Por eso no pude terminar el libro que empecé este verano, cuando me animaste a dar el paso que separa la lectura de la soledad. ¿Has terminado Lolita? ¿Has encontrado La verdadera vida de Sebastian Knight? Nabokov, como casi toda la literatura rusa, nunca decepciona. Eugenio, déjame llorar un poquito. Echo de menos Murcia. La vida que estoy llevando en Melilla no es vida. Es otra cosa. Se queda bordeando la inconsciencia. Quizás por eso me he enamorado.Y quizás por eso no quiero leer ese libro de divorcio del que me hablas. No quiero saber de cosas feas. Pertenezco al grupo de idiotas que se tapan los ojos en los momentos sangrientos de las películas, por aquello de lo que el ojo no ve, el corazón no lo desea. Y aquí te dejo esta carta. Continúala tú, porque si no terminaré por contarte las cosas que se me pasan por la cabeza y en ese mundo mío no hay vida para un poeta. Es demasiado oscuro y los hombres que entran corren el peligro de perderse. En respuesta a http://notebloc.wordpress.com/2012/11/03/a-tania-que-escribio-las-e_ratas-son-las-ultimas-en-abandonar-el-barco/

2 comentarios:

Pedro dijo...

Me alegro mucho de que haya una luz en esa vida que no es vida :-)

tcosta dijo...

Sí, la hay y es, como diría el poeta, una luz que ilumina y mata.